
Leelo, como todos nuestros gatos, también tiene una historia peculiar, en casa teníamos a Lorenzo, Lupe, Lucas, Blai y Lola, aun nos parecía poco, Lola, nuestro último fichaje, era hija de Lupe y lo cierto es que la experiencia de criar nos gustó mucho, así que decidimos que debíamos conseguir un gato de raza para que, en caso de volver a criar, nos fuera sencillo encontrarle hogar a los cachorritos. 
No sabíamos nada de razas ni de cría, así que, erróneamente, fuimos a ver gatitos en tiendas, la primera una en Barcelona, muy grande, allí vimos 2 o 3 gatos, creo que había un abisinio y un par de Burmeses, pero no nos decidimos. Más tarde fuimos a otra tienda en una ciudad cerca de Barcelona, allí nos mostraron a los gatos, yo venia con la idea de un Abisinio ya que en los libros que teníamos era el que más me llamó la atención, el dueño nos mostró una jaula en el exterior, con el suelo de tierra, de unos 2 metros por 2 metros, allí tenían hacinados a unos 15 o 20 gatos jóvenes, entre ellos, a Marta le llamó la atención uno que tenía la cara de dos colores, azul y crema, la cara muy redondita y que nos miraba desde el fondo con cara de pena, veníamos con intención de mirar, pero el dueño, muy astuto, le dijo a Marta si quería coger a la gatita, la gatita no volvió a entrar en la jaula, pagamos y nos fuimos a casa con ella. 
La llamamos Leelo, en honor a la protagonista del Quinto elemento que es una pelíluca que nos gusta mucho, en realidad queríamos llamarla Lilu pero un frikilistillo nos dijo que el nombre correcto era Leelo y así se quedó, la pobre traía nombre desde casa, pero era horrible, Glodie Mezeskalas, merecía ser cambiado. Leelo es una gatita muy dulce, cariñosa pero exigente con nosotros, no conocíamos a la raza, el British Shorthair, pero ya empezamos a adivinar su carácter, las hembras British son 'señoritas', se pasean por la casa como modelos con la cabeza bien alta y orgullosas, Leelo es así. 
Le conseguimos un macho, Totoro (ya hablaré de él más adelante), y en su primera camada tuvo nada menos que 7 cachorros, un macho lilac, 2 machos crema, una hembra Azul, una hembra tortuga azul, una hembra tabby azul y una hembra tortuga tabby azul, impresionante, todos encontraron buena casa y con alguno de sus dueños aun mantenemos contacto.
Leelo siempre nos ha dado algún susto que otro, recuerdo que la gatita pasó alguna temporada con los padres de Marta, que la adoran, y una de las veces que estaba allí nos llamó mi suegra:
"Marta, acuérdate de comprar noseque, y nosecuantos, bla bla bla. Por cierto me ha pasado algo con la Leelo, creo que se ha hecho daño con la puerta..."
Los gatos son así, pasan cuando menos te lo esperas, y Leelo no es una excepción, al parecer le pilló la cola con la puerta de casa y le arrancó la punta, muy poca cosa, la última vértebra que debe medir uno o dos milímetros, además le dejo al descubierto el hueso de la siguiente, también un par de milímetros. La llevamos corriendo al veterinario, que le vendó la cola y le puso una campana para que no se lo tocara, la encerramos en nuestro cuarto para que estuviese tranquila y a los 15 minutos empezamos a oír gritos en el cuarto, al entrar la habitación estaba llena de sangre, al parecer la cola le dolía horrores y como Leelo veía la venda pensó que la venda le producía ese dolor, así que atacó con saña la venda, sin caer en la cuenta que debajo estaba su cola, se hizo una herida tremenda que sangraba un montón, así que al veterinario otra vez, nos dio una campana de 15 centímetros (la más grande de gatos) y la curó otra vez, pero ella insistía en morderse la cola y con la campana llegaba, así que pillamos una campana de perro, de unos 30 cm. y se la pusimos, como era de perro grande la campana se le escapaba y tuvimos que poner debajo la campana de gato para evitar que se escurriera, por fin, Leelo no llegaba, así nos fuimos a dormir. a media noche nos despertamos sobresaltados por un nuevo grito, se había quitado la venda otra vez, ¿como?, pues muy sencillo, aunque no llegaba a la cola con ese pedazo de campana, tampoco podía comer ni beber, consiguió apoyar el borde de la campana sobre la cola y apretar con fuerza hasta hacer saltar la venda, teníamos que quitarle la campana para darle de comer y beber y nos levantamos dos veces cada noche a rehacerle el vendaje durante 2 semanas, lo pasamos muy mal, aunque ella lo pasó peor, finalmente se le cayo el hueso, se le cerro la herida y la cola le quedó medio centímetro más corta.
En otra ocasión tenia una camada de 4 cachorros, Leelo perdió la leche y teníamos que darles leche a los cachorros 3 veces al día, aprovechábamos para darle a ella la leche que sobraba y un día, después de darle la leche, la gata empezó a echar espuma por la boca y se le iba la cabeza, parecía como drogada, la llevamos de urgencia al veterinario y allí le empezaron a hacer pruebas, nos diagnosticaron un shunt portosistémico, que consiste en una enfermedad genética, en la que una vena que puentea el hígado en el feto para que la madre limpie su sangre no se cierra al nacer el cachorro y el hígado no limpia la sangre del gato, produciéndose una intoxicación cada vez que el animal come, esta enfermedad es de nacimiento, es incurable y muchas veces acaba con la muerte del animal, cuando nos lo dijo la veterinaria nos echamos a llorar, nos dio un disgusto tremendo y la broma nos costó un dineral. Como no somos de conformarnos con un solo diagnostico y la gata se recuperó enseguida de ese episodio, consultamos a otros veterinarios amigos, todos nos dijeron, sin excepción, que era imposible que un gato con 6 años presentara un cuadro de Shunt, al parecer la veterinaria que nos atendió, venia de un congreso, ¿adivináis sobre que? exactamente, Shunt portosistémico, en fin, nos dio un susto, nos cobró un pastón y al final se debió a una pequeña intoxicación con la leche, que lleva mucha proteína y debió sentarle mal.
El último episodio de Leelo fue al nacer Laia, cuando llegamos a casa desde el hospital, la pobre tenía una calva en la nuca, se encendieron todas las alarmas TIÑA!!!!, la tiña es un hongo, se puede transmitir a los humanos, pero solo en caso de bajada de defensas o en el caso de bebes, me entro un poco de pánico y compramos champú anit-hongos, pomada, solución para desinfectar la zona y un jabón quirúrgico para lavarme las manos después de manipular a la gata, evitar el acceso de Leelo a las zonas donde estaba Laia, etc, etc. Me obsesioné tanto con la limpieza de manos que me quemé la piel con el jabón, a la pobre Leelo le cayo todo el pelo del cuello al ponerle tantos productos, la llevamos al veterinario y le hicieron un cultivo, era una infección por Estreptococos producida por la mordedura de Lucas, que pese a estar castrado, monta regularmente a las hembras que puede, así que me quemé las manos y le deje el cuello hecho un asco a la pobre Leelo, para nada, al final se curó sin problemas.
Después de tantos años con Leelo, nos ha dado cachorros impresionantes, con ellos hemos conseguido muchos amigos, la última camada de Leelo fue con Tetsuo, los dos últimos cachorros Zipitoste y Lucía, como siempre sus nuevos dueños están muy contentos, este año vamos a castrar a Leelo y se quedará con nosotros ya jubilada.
jueves, enero 22, 2009
Leelo (Nuestros gatos)
Publicado por
GatoWeb
en
4:00 p.m.
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6 comentarios:
Los gatitos tan preciosos, las aventuras del la "colita", para temblar, y el final me duele, bien que se quede para siempre con vosotros, pero lo "Otro" oye por fuerza hay que hacerle eso...
Malos, malosos.
Os quiero. Un beso especial a Laia.
Aww, que lindos xDD
Hace dias que no veo el gato de mi casa, donde andara? :S
Seguro que Leelo ya se ha ganado con creces la vida contemplativa que le espera, y Marta seguirá feliz con la que imagino es su princesa...o no?
Pd: princesa gatuna claro... Un muxu Laia.
Mª Luisa, no es 'por fuerza' la gata estará mucho mejor castrada, más tranquila y evitará tener problemas de quistes o tumores en la matriz.
Gabo_RC, los mios no salen, así no tengo que sufrir por si molestan al vecino o se pierde, o los envenenan o cosas así.
Mis amigos de Donosti, caros de ver, os hemos llamado!!!, un muxu a vosotros...
Yo tengo a una de las niñas de Leelo (Jota) y decir que es una maravilla de gata...
Gracias a Leelo por Jota
Muchas gracias a ti Jose Luis, espero que encontreis un hueco pronto y vengais a visitarnos, os debo un abrazo.
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